La caldera no lee la sonda de temperatura exterior
La sonda que va montada en fachada, y que sirve para que la caldera adapte la temperatura de impulsión al frío que hace fuera, ha dejado de dar señal. Casi nunca es la sonda: es el cable, que en instalaciones de piso baja por un patio o por una fachada y acaba pinzado, roído o con el empalme oxidado por la humedad. También aparece cuando alguien retira la sonda en una rehabilitación de fachada y no la vuelve a montar. Cuidado con la confusión de generaciones: en las Baxi anteriores el mismo E10 es el presostato hidráulico, es decir, falta de presión de agua, que es una avería completamente distinta.
Qué puedes hacer túLa caldera sigue calentando, solo pierde la regulación por temperatura exterior y notarás más consumo o menos estabilidad. Si acabáis de hacer obras en la fachada de la finca, dilo al llamar, porque la sonda exterior es de lo primero que desaparece en un andamio.
El presostato diferencial hidráulico no conmuta o se ha quedado pegado
Son las dos caras del mismo componente. En E12 el presostato no llega a cerrar, o sea, la caldera no recibe confirmación de que haya caudal circulando; en E13 los contactos se han quedado pegados y la confirmación llega siempre, incluso con la bomba parada, que es más peligroso porque enmascara una falta de circulación real. Detrás hay bomba que no arrastra, lodos que taponan el paso, aire en el cuerpo del circulador o el propio presostato con la membrana tomada por cal. En instalaciones antiguas con radiadores de hierro y muchos rellenados, el lodo es lo primero que se mira.
No hay ninguna comprobación segura que puedas hacer con este código. Deja el equipo parado y llama a un técnico.
La caldera no consigue gobernar la válvula de gas
El circuito con el que la tarjeta ordena abrir y cerrar la válvula no responde como debería: cable cortado o derivado a masa, bobina dañada, o la etapa de salida de la propia electrónica agotada. Al detectarlo, la caldera se niega a arrancar, de modo que la situación queda estable y sin riesgo mientras no se toque nada. Lo que no admite atajos es la reparación: hablamos de un órgano de seguridad, y la pieza que entra tiene que ser la que corresponda a ese modelo, con prueba de estanqueidad y ajuste de combustión con analizador antes de dar la visita por terminada.
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Sonda NTC de impulsión averiada
Se ha perdido la lectura de la temperatura del agua que sale hacia los radiadores. En primer lugar el conector, con óxido o humedad; después el cable rozado contra un canto de chapa; y en último lugar el elemento de la NTC abierto. Sin ese dato la caldera no puede modular el quemador con seguridad y bloquea el arranque. Se identifica con un polímetro, leyendo la NTC en frío y comparando el valor con el que fija la documentación del aparato; a ojo no hay forma de distinguirlo de un simple conector flojo, y por eso se mide en lugar de cambiar piezas por descarte.
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Sonda NTC de humos averiada
La sonda que vigila la temperatura de los gases de combustión a la salida del intercambiador ha quedado sin lectura, por conector, cable o elemento. No confundir con E130, que es esa misma sonda funcionando y avisando de que la temperatura es excesiva. Aquí no hay lectura en absoluto, así que la caldera se queda sin poder vigilar la combustión y no arranca. La avería suele ser barata, pero conviene revisar a la vez por qué se ha degradado la sonda, porque el ambiente en el que trabaja, con condensado ácido y arrastre de partículas, dice bastante del estado del intercambiador.
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Sonda NTC de retorno averiada
El mismo fallo que E20 pero en la sonda del agua que vuelve de la instalación. La caldera de condensación necesita el retorno frío para condensar y usa la diferencia entre ida y retorno para deducir el caudal, así que sin esa lectura pierde a la vez el control de la modulación y el criterio de circulación. Suele ser conector o cable; la sonda en sí es una pieza pequeña y barata, roscada o clipada sobre el tubo de retorno.
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Sonda NTC de agua caliente sanitaria averiada
La sonda que mide la temperatura del agua caliente de grifo ha quedado interrumpida o en corto. Normalmente el conector con humedad, sobre todo en calderas instaladas en galerías y lavaderos abiertos al patio, donde el aparato pasa el invierno cogiendo humedad por fuera. La calefacción suele seguir funcionando y lo que falla es el agua caliente, que sale a temperatura irregular o directamente se inhibe.
Qué puedes hacer túAquí no hay ninguna maniobra que puedas hacer sin riesgo, pero sí un dato que vale su peso: fíjate en si la calefacción sigue respondiendo con normalidad y lo único que falla es el agua caliente. Si es así, la avería queda acotada al circuito sanitario y el técnico llega sabiendo qué mirar.
Conducto de humos atascado
La caldera ha detectado que los productos de la combustión no salen por donde deben. Las causas van por este orden: terminal exterior obstruido por nido, hojas o malla anti-palomas colmatada; conducto con un tramo desencajado, aplastado o con demasiados codos tras una reforma; y recirculación de humos, es decir, que los gases que salen vuelven a entrar por la toma de aire porque el terminal está mal situado. En fincas del Eixample con salida a patio de luces y varios aparatos compartiendo el mismo pozo, la recirculación es una causa que aparece con regularidad.
Qué puedes hacer túEste aviso implica riesgo de monóxido de carbono, así que la caldera se queda parada. Corta su llave de gas, abre ventanas para ventilar y llama a un técnico. No desmontes ni intentes desatascar el conducto por tu cuenta, y no tapes bajo ningún concepto las rejillas de ventilación de la estancia, aunque entre frío por ellas. Si en casa hay dolor de cabeza, náuseas, mareo o somnolencia en más de una persona, salid todos y avisad a emergencias desde la calle.
La tarjeta electrónica no está calibrada
Las Baxi de gas inverter necesitan un calibrado de combustión guiado desde el propio cuadro, en el que la caldera recorre potencia mínima y máxima ajustando la mezcla de gas y aire. Si se ha sustituido la tarjeta, la válvula de gas o el electrodo y no se ha completado ese proceso, o si se interrumpió a medias, la caldera se niega a trabajar. Es un código que aparece casi siempre después de una intervención, no por desgaste. No se resuelve con rearmes: hay que rehacer el calibrado con el aparato en la mano.
No hay ninguna comprobación segura que puedas hacer con este código. Deja el equipo parado y llama a un técnico.
La unidad de mando no se comunica con la tarjeta de la caldera
El cuadro de mandos y la placa principal han dejado de hablarse. El manual apunta a cortocircuito en el cableado que las une, y en la práctica es un conector mal insertado después de abrir la carcasa, un cable plano pinzado al cerrar la tapa, o humedad en la zona del cuadro. Mientras dura el fallo la caldera no puede mostrar el código real de lo que le pase por debajo, así que este aviso tapa cualquier otra avería que hubiera.
Qué puedes hacer túQuita tensión a la caldera desde su magnetotérmico, cuenta un minuto y vuelve a dársela: hay bloqueos de comunicación que se sueltan con un arranque en frío. Si reaparece, ahí lo dejas, sin abrir carcasa ni tocar conectores. Al llamar, di si alguien ha intervenido en el aparato últimamente, porque cambia por completo el orden en que se busca.
Anomalía de humos durante el calibrado, probable recirculación
Durante el proceso de calibrado la caldera ha visto valores de combustión imposibles, y el manual señala directamente la recirculación de humos como causa probable: el aparato está aspirando sus propios gases de escape en lugar de aire limpio. Eso ocurre con terminales coaxiales mal montados, con juntas de la ventosa deterioradas, con conductos separados cuya toma de aire está demasiado cerca de la salida, o cuando en un patio cerrado se acumulan los humos de varios aparatos. Es un aviso que apunta a la instalación, no a una pieza.
Qué puedes hacer túDeja de utilizar el aparato. Que una caldera respire sus propios humos supone riesgo de monóxido de carbono. Corta su llave de gas, ventila la estancia y pide una revisión de la evacuación entera, terminal incluido, no solo del aparato. Si en casa hay dolor de cabeza, náuseas o mareo en más de una persona, salid y avisad a emergencias desde la calle.
Ha saltado el termostato de seguridad por sobretemperatura
El agua del intercambiador ha superado el máximo admitido. El manual apunta a bloqueo de la bomba o aire en el circuito de calefacción, y ese es el orden real: circulador agarrotado tras el verano parado, bolsa de aire justo en el intercambiador, todas las llaves de radiador cerradas a la vez, o filtro y separador de lodos taponados. Después vienen el intercambiador primario calcificado, que actúa como aislante y dispara la temperatura local, y por último el propio termostato o su cableado. Es el código de octubre por excelencia, cuando se enciende la calefacción por primera vez.
Qué puedes hacer túDos comprobaciones rápidas antes de nada: que el manómetro marque entre 1 y 1,5 bar con la caldera fría, y que no tengas cerrados casi todos los radiadores de la casa, porque si el agua no encuentra recorrido el aparato se sobrecalienta estando sano. Luego rearma, una vez. Si el bloqueo vuelve ese mismo día, detente: insistir con el circuito sin caudal es lo que acaba llevándose por delante el intercambiador.
Presión demasiado alta en el circuito, por encima de 2,7 bar
El circuito está sobrepresionado. La causa número uno es la llave de llenado que se ha quedado abierta o que cierra mal: se rellena, se olvida y la presión sube sola hasta disparar la válvula de seguridad. Después viene el vaso de expansión sin precarga o con la membrana rota, que hace que la presión suba mucho al calentar aunque en frío parezca correcta. Y en instalaciones con acumulador o con intercambiador de placas perforado, la presión de la red de agua fría puede estar pasando al circuito de calefacción, que es el caso más caro de los tres.
Qué puedes hacer túComprueba que la llave de llenado está bien cerrada, porque es lo que pasa la mayoría de las veces. Si tienes soltura, puedes bajar la presión purgando un radiador hasta dejarla en 1 o 1,5 bar en frío. Si al calentar vuelve a subir por encima de 2,5 bar, hay un problema de vaso de expansión y hace falta revisión.
Presión demasiado baja en el circuito de calefacción
El circuito ha bajado del mínimo y la caldera impide que la bomba trabaje en seco. Casi siempre hay una fuga real, y rara vez está donde uno mira primero: purgadores que ya no asientan, el tubo de descarga de la válvula de seguridad permanentemente húmedo, la unión de un radiador que solo rezuma cuando el circuito está caliente, o un vaso de expansión sin precarga que hace abrir esa válvula en cada ciclo y va vaciando la instalación sin dejar rastro visible. Menos veces el fallo es del sensor de presión, que lee por debajo de lo real. Rellenar cada semana no es mantenimiento: cada aporte de agua de red trae oxígeno disuelto y cal, justo lo que alimenta el lodo del circuito.
Qué puedes hacer túAntes de rellenar, dedica dos minutos a mirar las uniones de los radiadores, el suelo bajo la caldera y el tubo de descarga de la válvula de seguridad. Después abre despacio la llave de llenado hasta dejar entre 1 y 1,5 bar en frío y ciérrala del todo. Si la presión se te cae cada pocos días, anota con qué frecuencia y cuánto baja: ese par de datos separa una fuga de un vaso de expansión agotado sin necesidad de desmontar nada.
Seguridad activada por falta de circulación
A diferencia de E12, aquí la caldera no lo deduce de un presostato sino de cómo evoluciona la temperatura: si al encender el quemador el agua sube demasiado deprisa, entiende que no se está moviendo. Circulador agarrotado o con el rotor tomado por cal, aire en el punto alto del circuito, filtro de la ida obstruido, o llaves de corte que alguien dejó cerradas después de una obra. En pisos con suelo radiante conviene mirar también el colector y sus cabezales, porque un actuador que se ha quedado cerrado deja el circuito sin recorrido.
Qué puedes hacer túMira la presión en frío y confirma que las llaves de corte de ida y retorno bajo la caldera están abiertas; después rearma una vez. Si el aparato venía de meses parado y el aviso reaparece, apunta al circulador agarrotado. No le des golpes para soltarlo: es una operación de dos minutos con la herramienta adecuada y el riesgo de romper el prensa no compensa.
La caldera pierde la llama con el quemador ya en marcha
La llama prende, se sostiene unos segundos y luego la señal de ionización se cae. La explicación más repetida es que la presión de gas no aguanta cuando la caldera sube de potencia, algo que se ve con propano en días fríos y en acometidas de gas natural ajustadas de sección. Vienen después el electrodo de ionización ensuciado o desplazado respecto al quemador y, muy despistante, una toma de tierra deficiente del aparato: la ionización se mide contra masa, así que una tierra floja falsea la lectura sin que nada mecánico esté mal. Cierran la lista la recirculación de gases hacia la aspiración, que empobrece la mezcla, y el sifón medio obstruido, que estrangula la salida lo justo para tumbar la llama.
Qué puedes hacer túAsegúrate de que la llave del aparato está abierta a tope y de que los demás aparatos de gas de la casa responden con normalidad. Un rearme está bien. Si el fallo insiste, y muy especialmente si aprecias llama amarillenta o marcas de hollín en la carcasa, deja de usar la caldera y avisa sin esperar.
Pierde la llama justo en el momento del encendido
La llama llega a prender pero no se sostiene el instante que la electrónica necesita para darla por buena. Es el hermano incómodo de E128 y de E133: aquí sí hay gas y sí hay chispa, lo que falla es la estabilización. Apunta a relación gas-aire desajustada tras un cambio de pieza sin calibrar, a electrodo con la separación fuera de cota o con el aislante cerámico agrietado, a presión de suministro insuficiente en el arranque, y a evacuación con contrapresión excesiva. El manual lo manda directamente a servicio técnico y no lo trata como un fallo que el usuario deba rearmar.
No hay ninguna comprobación segura que puedas hacer con este código. Deja el equipo parado y llama a un técnico.
La sonda de humos ha cortado por temperatura excesiva
Los gases de combustión están saliendo mucho más calientes de lo que deberían, y en una caldera de condensación eso significa que el calor no está pasando al agua. Lo primero que hay que descartar es lo más serio: conducto mal montado, junta de la ventosa abierta o un tramo desencajado, porque un fallo de evacuación puede dar esta lectura. Después viene el intercambiador primario sucio por el lado de humos o calcificado por el lado de agua, y por último la propia sonda descalibrada. Sea cual sea la causa, la caldera está tirando energía por el conducto y hay que verla.
Qué puedes hacer túDeja la caldera parada y no intentes rearmarla. Una lectura así puede significar que los gases de combustión no están tomando el camino previsto, y eso se traduce en riesgo de monóxido de carbono. Corta la llave de gas del aparato, abre ventanas para ventilar y llama a un técnico. Si en casa hay dolor de cabeza, náuseas, mareo o somnolencia en más de una persona, salid todos y avisad a emergencias desde la calle.
No consigue encender tras cinco intentos y se ha bloqueado
Es el aviso que más veces aparece en la pantalla de una Baxi. El número entre paréntesis no es decorativo: la caldera ha probado cinco arranques y en ninguno ha llegado a establecer llama. Empezando por lo más probable, que no llegue gas, sea por llave cerrada, por corte de suministro o por depósito agotado. Detrás viene el sifón de condensados taponado, que ahoga la evacuación y con ella la combustión, y que en aparatos con varios inviernos es casi un consumible porque el condensado es ácido y va arrastrando restos. Después, el juego de electrodos gastado, ensuciado o con la separación fuera de cota. Más abajo quedan la presión de suministro corta, el transformador de encendido y la válvula de gas. Que los dos primeros sospechosos se lleven la mayoría de las visitas es una buena noticia, porque son también las dos intervenciones más baratas.
Qué puedes hacer túAntes de tocar la caldera, verifica si el resto de aparatos de gas de la casa siguen funcionando y si la llave del aparato está abierta; con propano, mira el nivel del depósito o de la bombona. Echa también un ojo al manómetro. Hecho eso, mantén pulsada la tecla de rearme dos segundos, una vez. Si el código regresa, ahí lo dejas: al quinto intento la caldera se cierra durante quince minutos, y ese límite existe precisamente porque detrás hay algo físico que ningún reset arregla.
Válvula de gas bloqueada
La electrónica ha ordenado abrir o cerrar la válvula y no ha obtenido la respuesta que esperaba. Puede ser un bloqueo mecánico del obturador, un fallo en la bobina o un problema en el mando. El manual admite un rearme, pero conviene saber por qué no insistimos: desde fuera del aparato no hay forma de distinguir una válvula que ha quedado bloqueada cerrada, que es inocuo y solo deja la casa sin calefacción, de un fallo en el gobierno de una válvula que sí está dejando pasar gas. Ante esa duda, la respuesta prudente es siempre la misma.
Qué puedes hacer túNo encadenes rearmes y no sigas usando la caldera. Cierra la llave de gas del aparato y llama a un técnico. Si notas olor a gas, cierra también la llave general, ventila abriendo ventanas, no acciones interruptores eléctricos ni uses el móvil dentro de la vivienda, sal y llama desde la calle.
El ventilador no funciona como debe
El ventilador de una caldera de premezcla no es un simple extractor: es el elemento que fija el caudal de aire con el que se dosifica el gas, así que la electrónica vigila su velocidad de forma continua y corta en cuanto la lectura se aparta de la consigna. La avería propia del componente va desde el polvo apelmazado en los álabes hasta los rodamientos ruidosos, pasando por un conector flojo o el hilo de realimentación partido. Ahora bien, el mismo aviso aparece con un ventilador impecable cuando lo que hay es un conducto estrangulado y el motor no logra mover el aire que le piden. Por eso el orden de trabajo es mirar primero la evacuación y solo después presupuestar el ventilador, que es la pieza cara de las dos.
Qué puedes hacer túObserva la salida al exterior desde donde estés, sin subirte a nada ni asomarte: lo que buscas es un nido, una malla de protección colmatada de polvo o una lona de obra por delante. Es un hallazgo más frecuente de lo que la gente supone en patios interiores y galerías. Ahí termina lo que puedes hacer: ni retires la carcasa ni toques el ventilador.
Termostato de seguridad de baja temperatura disparado
Corresponde a instalaciones de suelo radiante, donde un termostato independiente vigila que el agua no supere la temperatura que el forjado admite, típicamente en el entorno de los cincuenta grados. Si ha saltado, o bien la caldera está impulsando demasiado caliente porque la válvula mezcladora no regula, o bien el circuito no circula y el agua se calienta localmente, o bien el propio termostato o su cableado están en mal estado. Es un código que casi siempre aparece en pisos reformados con suelo radiante en una parte de la vivienda y radiadores en el resto.
Qué puedes hacer túSi tienes suelo radiante, comprueba en el colector si hay algún circuito con la llave cerrada o algún cabezal termostático que no abre. Menciona al llamar que la instalación es de baja temperatura y si se ha tocado algo hace poco: orienta el diagnóstico desde el primer minuto.
Llama parásita: detecta llama cuando no debería haberla
La tarjeta está leyendo corriente de ionización en un tramo del ciclo en el que el quemador tendría que estar apagado. Caben dos explicaciones y ninguna se puede descartar desde el pasillo de casa. La inocua es una señal falsa: agua o condensación sobre la placa, un electrodo con el aislante cerámico picado, o el hilo de ionización rozando contra masa. La grave es que siga entrando gas al quemador porque la válvula no ha asentado, o que la llama tarde en apagarse más de lo que el control admite. Sin instrumentos no hay manera de saber cuál de las dos es, así que el criterio es actuar como si fuera la segunda.
Qué puedes hacer túDeja de usar la caldera y no la sometas a rearmes encadenados. Cierra la llave de gas del aparato y llama a un técnico. Si notas olor a gas, cierra también la llave general, ventila abriendo ventanas, no acciones interruptores eléctricos ni uses el móvil dentro de la vivienda, sal y llama desde la calle.
Tensión de alimentación demasiado baja
La caldera se protege cuando la tensión de red cae por debajo del umbral que necesita su electrónica, y el propio manual indica que se restablece sola en cuanto la tensión vuelve a superar los 175 V. Aparece en instalaciones eléctricas antiguas con secciones justas, en fincas donde la caldera comparte circuito con aparatos de mucho consumo, y en momentos de caída de tensión de la red. Si se repite sin que haya un motivo evidente, el problema no está en la caldera sino en la línea que la alimenta, y eso lo tiene que ver un electricista.
Qué puedes hacer túFíjate en si coincide con el arranque de algún electrodoméstico grande o con parpadeos de luz en la vivienda. Si la caldera está enchufada a una regleta o a un alargador, conéctala directamente a una base fija. Si el aviso se repite a diario, es la instalación eléctrica lo que hay que revisar.