Climatización en Cornellà de Llobregat
En Cornellà buena parte de nuestro trabajo no está en un salón: está dentro de un falso techo. Locales a pie de calle, oficinas del entorno de Almeda y naves de polígono con equipos que arrancan al abrir y no paran hasta el cierre. Envejecen por horas de servicio y no por años de calendario, la avería llega siempre con el negocio abierto, y el reglamento les pide bastante más que a la misma máquina puesta en un piso. Con eso trabajamos aquí, y con el parque de vivienda del municipio, que pide justo lo contrario.
Qué tiene de particular Cornellà de Llobregat
Un equipo de local no envejece como uno de casa
Es el punto de partida de casi todo lo que hacemos aquí. Un split de vivienda funciona unas horas al día en dos temporadas cortas; el equipo de una tienda, un despacho o un taller arranca al levantar la persiana y no para hasta el cierre, todos los laborables del año. Esa diferencia de horas se paga en sitios concretos: el motor y los rodamientos del ventilador de la interior acumulan un desgaste que en vivienda no se llega a ver nunca, el filtro se colmata en semanas en lugar de en temporadas, la bandeja de condensados trabaja mojada de forma continua y acaba criando biofilm, y el compresor suma muchos más ciclos de arranque, que es lo que de verdad lo acaba matando. El propio RITE lo reconoce: su tabla de mantenimiento preventivo fija periodicidades distintas para el mismo aparato según el uso del edificio, de modo que un equipo de aire acondicionado de hasta 12 kW, el tamaño de un split corriente, se revisa cada cuatro años si está en una vivienda y cada dos si está en cualquier otro uso. Es la misma máquina; lo que cambia es el trabajo que se le pide. Por eso, cuando nos llaman de un local, lo primero que preguntamos no es de qué año es la máquina, sino cuántas horas al día lleva funcionando y cuándo se abrió por última vez.
El falso techo manda sobre el equipo
En vivienda la discusión es dónde va la unidad exterior. En local y en oficina la conversación empieza antes: qué hay entre el falso techo y el forjado. La altura libre real decide si cabe una unidad de conductos con su plenum y sus codos o si hay que ir a cassette de cuatro vías encajado en placa registrable, y esa altura casi nunca es la del plano, porque por ahí ya pasan luminarias, bandejas eléctricas, la red de incendios si la hay y a veces la propia estructura. Después está el retorno: en muchos locales se resuelve tomando aire del propio pleno del falso techo en lugar de conducirlo, y eso funciona hasta que el pleno se llena de polvo o comunica con un espacio que no debería, y entonces el equipo se pasa el año aspirando suciedad. Y está el desagüe, porque en un falso techo rara vez hay pendiente natural hasta un bajante: la mayoría de estas unidades llevan bomba de condensados, un componente que en vivienda apenas aparece y que aquí es de los que más avisos genera. Antes de presupuestar abrimos registros y medimos, porque lo que decide el equipo es el hueco que hay.
Polígonos, naves y oficinas: cambia la escala y cambian las obligaciones
Cornellà tiene, pegado a la trama residencial, un tejido de actividad que las zonas de Barcelona donde trabajamos no tienen en la misma proporción. La asociación empresarial del municipio contabiliza cinco polígonos: Almeda, Famades, Famades Est, Millars el Quitllet y el de Siemens, unas ciento sesenta y cinco hectáreas en total. En el entorno de Almeda conviven naves y logística con parques de oficinas como el World Trade Center Almeda Park, repartido en varios edificios. Ahí ya no hablamos de una máquina sino de un sistema: unidades exteriores de caudal variable de refrigerante con muchas interiores en la misma línea, climatizadoras con aportación de aire exterior, equipos compactos en cubierta y control centralizado. En nave hay además un problema que no existe en un piso, la estratificación: con varios metros de altura libre el aire caliente se acumula arriba y la sonda mide una temperatura que no es la que se trabaja abajo. Y superados los 70 kW de potencia térmica nominal instalada el reglamento cambia de tercio: mantenimiento mensual, contrato con empresa mantenedora e inspección periódica de eficiencia energética.
El otro Cornellà, y la calle donde conviven los dos
El municipio no es solo actividad, y el criterio de local no se traslada a la vivienda. Sant Ildefons se levantó como ciudad satélite a partir de 1959 con una promoción que acabó rondando las diez mil viviendas, construidas a ritmo muy rápido y en bloques de orientación exterior: parque unitario, fachadas con criterio de conjunto y piezas de dimensiones contenidas donde el reparto del aire pesa más que la potencia. Almeda tiene otro origen, el de la autoconstrucción de casas unifamiliares de una o dos plantas, muchas con la planta superior añadida años después de la primera, y hoy ese tejido comparte calle con las naves y las oficinas. De ahí sale un conflicto muy de aquí: la unidad exterior de un negocio descargando a pocos metros de la ventana de un dormitorio, con un horario de funcionamiento que no es el de una máquina doméstica. Y de ahí sale también el error que más vemos en los dos sentidos: montar en una tienda un equipo pensado para un salón, y venderle a un particular una solución de local que no necesita.
Lo que más hacemos aquí
Instalar en un local sin cerrar el negocio
Es la condición que más condiciona el trabajo, así que se planifica antes que nada. Partimos la instalación en fases que se puedan dejar cerradas al final de cada jornada: primero pasos de tubería, soporte de la exterior y desagüe, y después el desmontaje del equipo antiguo, el montaje de las interiores y la puesta en marcha, concentrados en el tramo horario que menos te afecte, incluido fuera de apertura. Lo que no aceleramos es el vacío del circuito frigorífico: hacerlo corto para ganar media hora deja humedad dentro y esa factura llega meses después, en forma de válvula de expansión y de aceite degradado. Si el local va a quedarse sin frío, lo decimos antes con las horas concretas y no con un "es un momento". Y dejamos por escrito qué queda registrable para el mantenimiento futuro, que es lo que evita tener que desmontar el techo entero dentro de dos años.
Mantenimiento con contrato para local, oficina y nave
En uso intensivo el mantenimiento no es una revisión antes del verano: es un plan repartido por el año. Filtros con la frecuencia que pide el ambiente real del local, que no es la misma en un despacho que donde hay polvo de calle o pelusa en suspensión. Baterías de interior y exterior, que es donde se pierde capacidad sin que nadie lo note hasta que llega la factura. Bandeja, sifón, tubo de desagüe y bomba de condensados, origen de casi todos los goteos sobre el mostrador. Estanqueidad del circuito comprobada de verdad, no dada por buena. Y la parte documental, que en actividad económica cuenta: el RITE exige que el mantenimiento lo haga una empresa mantenedora habilitada en toda instalación desde 5 kW, y a partir de 70 kW de potencia térmica nominal instalada obliga además al titular a tener suscrito un contrato de mantenimiento. Miramos en qué caso está tu instalación y te lo decimos antes de que firmes nada.
Reparar conductos y cassette con el local abierto
Estas averías se parecen poco a las de un split de salón. Lo que más atendemos: goteo desde el falso techo, que casi nunca es fuga sino bandeja saturada, sifón sin cebar o bomba de condensados agotada. Caudal de aire insuficiente por filtro colmatado o por presión disponible mal ajustada en el ventilador, que da un equipo a tope y un local que no se enfría. Hielo en la batería de la interior, que es consecuencia de lo anterior y no una avería de gas. Y desequilibrios entre zonas, que se corrigen en las compuertas y en las bocas, midiendo caudal, no subiendo la consigna. En instalaciones con control centralizado el diagnóstico empieza por el histórico de alarmas, que ahorra medio día de pruebas. Trabajamos con el negocio abierto siempre que se puede: acordonamos, protegemos el género y dejamos el techo cerrado al terminar. Reparamos equipos instalados por terceros, y si el tuyo sigue en garantía del fabricante te lo decimos y te mandamos allí, porque no somos servicio técnico oficial de ninguna marca.
Vivienda del municipio: aire, calderas y calefacción
En los pisos de Sant Ildefons, la Gavarra, la Fontsanta o el Centre y en las casas bajas de Almeda hacemos el trabajo residencial completo, y ahí el planteamiento vuelve a ser otro: dimensionar sobre la envolvente que hay y no sobre metros cuadrados, elegir la ubicación de la exterior por dónde va a poder disipar, y resolver el desagüe por gravedad siempre que se pueda para no depender de una bomba que un día se para. En un parque de promoción unitaria salen siempre dos cosas: la fachada es elemento común con criterio de conjunto, así que dónde puede colgarse la máquina se acuerda con la comunidad, y son viviendas con pasillo y habitaciones que no dan al mismo lado, donde un único equipo en el comedor no llega por mucha potencia que tenga. En calefacción y agua caliente el trabajo es sobre todo de sustitución, y lo crítico no es el aparato sino la ventilación del local donde está y la evacuación de humos. Si encontramos una situación insegura te lo decimos en el momento, aunque no sea el motivo de la llamada.
Lo que exige tu comunidad de propietarios y lo que exige el ayuntamiento son dos cosas distintas, y ambas dependen del edificio concreto. Antes de montar nada comprobamos qué trámite corresponde en tu caso y te lo dejamos por escrito en el presupuesto. Si quieres ir con los deberes hechos, tenemos las ordenanzas explicadas con los artículos citados en la página de normativa.
Lo que nos preguntan en Cornellà de Llobregat
Casi nunca. En una unidad de techo el goteo suele venir del circuito de condensados y no del frigorífico. Las causas habituales son tres. La bandeja de recogida saturada de suciedad y biofilm, que en un local con la puerta abierta a la calle se ensucia mucho antes de lo que se espera. El sifón mal ejecutado o sin cebar, que deja que la propia depresión del ventilador impida salir al agua. Y la bomba de condensados agotada o con el flotador bloqueado, que en falso techo casi siempre hay porque no existe pendiente natural hasta el desagüe. Hay una cuarta que se confunde con estas: si el filtro está colmatado pasa menos aire por la batería, la batería se enfría de más y llega a formar hielo, y cuando ese hielo se deshace cae más agua de la que la bandeja puede evacuar. Es la que solo aparece en los días de más uso y desconcierta a todo el mundo. Se distinguen abriendo el equipo y es una intervención corta. Mientras tanto, apágalo y retira el género de debajo: el agua de condensados no está limpia.
Conviene separar dos cosas. La reglamentaria: el RITE obliga a que el mantenimiento lo haga una empresa mantenedora habilitada en las instalaciones desde 5 kW, y a partir de 70 kW de potencia térmica nominal instalada en generación de calor o frío exige además que el titular tenga suscrito un contrato de mantenimiento. Su tabla de periodicidades mínimas distingue por uso: para un equipo de aire acondicionado de 12 a 70 kW pide revisión anual en usos que no son vivienda, y por encima de 70 kW pasa a mensual. Ojo con el umbral, porque no se mira máquina a máquina: cuando varios equipos están relacionados entre sí, por ejemplo dos unidades exteriores conectadas frigoríficamente o dos compactos que climatizan el mismo espacio del mismo titular, las potencias se suman, y ahí es donde un local con dos equipos de unos cuarenta kilovatios cada uno cruza el umbral sin que nadie lo haya pensado. La otra respuesta es la técnica: la mayoría de los locales pequeños quedan por debajo y aun así necesitan más visitas que una vivienda, porque lo que ensucia no son los kilovatios sino las horas y el ambiente. Miramos tu instalación y te proponemos una frecuencia justificada, no la del catálogo.
En la mayoría de los casos sí, y cuando no, te decimos cuántas horas exactas vas a estar sin servicio antes de empezar. La forma de conseguirlo es partir el trabajo. Los pasos de tubería, el desagüe y el soporte de la unidad exterior se pueden hacer con el local abierto protegiendo la zona y trabajando por tramos. El desmontaje del equipo antiguo, el montaje del nuevo, el vacío y la puesta en marcha se concentran fuera de horario o en el día de cierre. Si el equipo antiguo todavía funciona, muchas veces se puede mantener en servicio hasta el mismo día del cambio, y el corte se reduce a una jornada. Lo que no vamos a hacer es recortar el vacío para acabar antes: es el atajo que más equipos nuevos estropea a medio plazo. En instalaciones con varias unidades interiores se puede ir por zonas y dejar siempre una parte del local climatizada.
Rara vez. Cuando en un mismo espacio unos pasan frío y otros calor con el mismo termostato, el problema es de reparto de aire y de cargas, no de capacidad. Tres causas concretas. El caudal está mal repartido: las bocas próximas al equipo se llevan el aire y las del final del conducto reciben poco, y eso se corrige regulando compuertas y midiendo en cada boca, no subiendo la consigna. Las cargas internas no son iguales en toda la planta: una zona con fachada a poniente, con mucho vidrio o con el armario de comunicaciones al lado tiene una demanda que la zona interior no tiene, y si comparten el mismo circuito de regulación nunca van a coincidir. Y la sonda de retorno está mal ubicada, con lo que el equipo regula por una temperatura que no representa a nadie. Poner más potencia con este cuadro empeora las cosas, porque enfría más rápido la zona que ya iba bien. Lo que hace falta es equilibrar la instalación y, si hay control centralizado, revisar cómo están agrupadas las zonas y qué horarios tienen programados, que es donde suele estar la mitad del problema.
Sí, y en Cornellà es una situación frecuente porque en barrios como Almeda las naves, las oficinas y las casas de una o dos plantas comparten calle. Lo primero es identificar qué te molesta, porque el tratamiento es distinto. Si es un zumbido continuo que se nota más de noche o a través de la pared, casi siempre es vibración transmitida por la estructura y no ruido por el aire: se corrige con soportes antivibratorios bien elegidos para el peso del equipo, apoyo desolidarizado del muro y pasos de tubería con material elástico, y es de las cosas que más mejoran con poca obra. Si lo que llega es el soplido del ventilador, la vía es reorientar la descarga, apantallarla o subir el equipo a cubierta, que en una nave o en un edificio de oficinas suele ser posible. Y si lo que entra por tu ventana es aire caliente, el problema es de posición y también le está costando dinero al vecino, porque una máquina que descarga contra un paramento cercano acaba reaspirando su propio aire y perdiendo rendimiento. Merece la pena plantearlo así, porque la solución técnica suele convenir a los dos.
Zonas limítrofes con Cornellà de Llobregat
Trabajamos toda esta franja de la ciudad con el mismo equipo, así que si tu finca queda justo en el límite del distrito la visita entra igual. Estas son las zonas que tocan con Cornellà de Llobregat:
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